9.6.17

“La palabra sidra está privatizada”


                                                                                                                                 
Estíbaliz Urquiola: Pese a que la sidra de pera es un producto tradicional asturiano, conocido con ese nombre desde, al menos, el siglo XVII, la legislación española ha excluido en su real decreto aprobado en febrero por el ministerio de agricultura, pesca, alimentación y medio ambiente –MAPAMA- dicha categoría; por lo que esa denominación pasa a ser ilegal e impide su comercialización. Esta revista La Sidra se ha puesto en contacto con varios especialistas para conocer y profundizar en el producto. Así, el profesor e investigador Luis Benito García apuntó: “En 1803 el Semanario de agricultura y artes publicaba un extenso artículo sobre el fomento de la pomología y la elaboración de sidra en Asturias en el que se indicaba cómo en la región se elaboraba tradicionalmente también sidra de pera, que en ocasiones se mezclaba con la de manzana. A mediados de  aquel siglo no eran pocos los almacenes que expedían sidra de pera y, en 1901, la Pequeña enciclopedia de agricultura dirigida por Larbaletrier dedicaba uno de sus volúmenes a la sidra, la perada y otras bebidas económicas, en el que se recogía un capítulo dedicado a la sidra elaborada con ese fruto”. El abogado y también investigador Amable Concha indicó que es “absolutamente riguroso” decir que existe tradición cultural en Asturias, y desde tiempo inmemorial pues hay documentos que lo prueban, de utilizar pera en la producción de sidra. Al preguntarle su opinión sobre la elaboración del reglamento por parte del MAPAMA, puntualizó que la consultora que elaboró las bases para redacción proviene de un lugar donde “no existe cultura de sidra, ni siquiera a nivel del consumo”. “Eso no tiene porque impedir realizar un buen trabajo, pero habría requerido recabar mucha más información documental histórica y un trabajo de campo mucho más exhaustivo”. Y agregó: “entiendo que incluso con el reglamento del MAPAMA es discutible que no se pueda llamar "sidra de pera" ya que esta denominación no es idéntica a “sidra”; y además no resulta en ningún tipo de engaño ni confusión para el consumidor, como tampoco provoca competencia desleal con el sector de la sidra de manzana”. Pero vamos a centrarnos en la opinión de David M. Rivas, doctor en economía y profesor titular de estructura económica en la Universidad Autónoma de Madrid. Rivas posee numerosas distinciones, premios y reconocimientos a nivel internacional y es miembro de la Academia de la Llingua Asturiana y del Club de Roma. En esta entrevista profundiza sobre la polémica prohibición de la denominación sidra de pera. Primera pregunta: ¿se puede decir que la sidra de pera es un producto tradicional asturiano?

10.5.17

“El Ateneo de Madrid debería promover un proceso civil para depurar responsabilidades”


Rosa Núñez: El Ateneo de Madrid está en horas muy bajas, hasta el punto de que puede ser embargado. Tiene la mejor biblioteca de España, después de la Biblioteca Nacional, una hemeroteca extraordinaria y una pinacoteca en la que, tal vez, se encuentre de lo mejor del arte vanguardista del siglo XX. Buenas tardes, profesor David Rivas.
David M. Rivas: Buenas tardes.
R.N.: Tenemos con nosotros a David Rivas. Es asturiano y profesor titular de estructura económica en la Universidad Autónoma de Madrid. Eso es bastante, son dos títulos, pero también fue secretario del Ateneo de Madrid durante seis años, en los ochenta y noventa. Y quien conozca un poco la llamada “Docta Casa” sabe que el secretario es el poder verdadero, el que rige de verdad.
D.M.R.: Fui secretario con José Prat, el presidente. Él había sido secretario con el presidente Unamuno. Para mí fue un honor trabajar con Prat durante cinco años.

22.2.17

“La energía nuclear nunca fue rentable”


Sofía Redondo: Buenos días, profesor David Rivas. De nuevo vamos a tener una breve conversación sobre cuestiones ambientales. David Rivas es profesor de desarrollo sostenible en la Universidad Autónoma de Madrid y fue presidente de Amigos de la Tierra, la principal organización ecologista internacional. Esta vez la actualidad nos lleva a la energía nuclear y, concretamente, a la posible ampliación de la vida de la central de Garoña.
David M. Rivas: Buenos días. Yo le voy a responder de la mejor forma que pueda pero no soy un experto en energía nuclear desde un punto de vista técnico. Si me pregunta por cuestiones técnicas no podré responder.
S.R.: Es que me interesan más las cuestiones sociales y políticas porque creo que están en el verdadero trasfondo de este asunto.
D.M.R.: Yo también lo veo así y ahí tengo alguna opinión formada y, creo, bien asentada.
S.R.: ¿Por qué se pretende alargar la vida de las centrales nucleares, empezando por la de Garoña?
D.M.R.: Porque es un gran negocio para sus propietarios. El sistema eléctrico que tenemos premia a las nucleares y premia particularmente a las amortizadas, como es la de Garoña, que están cobrando por cada kilowatio el triple de su valor. No hay otra razón. Y si consiguen que Garoña, que lleva parada desde 2012, reabra sin límite temporal de vida, detrás irán las otras cuatro existentes, cuyas vidas deberían acabar pronto. La que tiene un horizonte más amplio es Trillo, que debería cerrar en el 2024. El segundo reactor de Almaraz caducaría en 2025 pero su licencia termina en 2020.