11.10.13

Los economistas discrepan sobre el alcance de los últimos datos del paro en Asturias (José Ángel García)


Algunos expertos creen que hay motivos para el optimismo. Otros, sin embargo, consideran que las cifras son sólo “un espejismo”.
En un escenario convulso como el actual, en el que las cifras del desempleo se han convertido en el principal lastre  para sacar la cabeza de la recesión, Asturias conocía hace unos días un dato relevante: el paro bajó por primera vez  en la región en un mes de agosto desde 2003. El Principado suma así seis meses consecutivos reduciendo la todavía preocupante lista  de parados, compuesta por 99.599 personas. La pregunta que suscita estos números es si hemos llegado al final del túnel o, dicho de otro modo, si la recuperación está más cerca. Los economistas no se ponen de acuerdo a la hora de juzgar el impacto de las últimas cifras conocidas. Algunos ven la botella medio llena y creen que hay motivos para el optimismo, aunque sin abandonar la prudencia. Otros, sin embargo, sostienen que se trata de una situación coyuntural y que, en ningún caso, puede entenderse que estemos transitando ya por el camino que lleva a la salida de la crisis.

Esta tesis es la que defiende José Manuel Agüera Sirgo. El catedrático de economía aplicada de la Universidad de León opina que la situación sigue siendo “dura” desde el punto de vista económico. A su juicio los últimos datos que se han conocido sobre empleo son “insignificantes” y en ningún caso piensa que puedan establecerse como una clave para hacer vaticinios sobre la marcha económica tanto de España como de Asturias. “La tendencia en el último tramo del año es que se pierda empleo. No hay atisbo alguno de que las cosas puedan cambiar”, abunda.
Agüera Sirgo asegura que la estacionalidad juega un papel determinante en la caída del paro (932 desempleados menos en Asturias y 31 personas en España) e insiste en que los meses que siguen en el calendario nos situarán en un escenario “más ajustado a la realidad”.
Encima de la mesa siempre está presente una misma pregunta: ¿se ha tocado fondo? “¿Qué significa tocar fondo? Si tocas fondo y luego te arrastras por él…”, ahonda Agüera, reacio a pensar que la solución a las incertidumbres está cercana. “El problema –prosigue- son los seis millones de parados que hay en España y la devaluación interna que hemos sufrido”.
David M. Rivas, por su parte, considera imprescindible rascar debajo de los números para darse cuenta de que las cosas no pintan tan bien como podría interpretarse a simple vista. No oculta que cualquier descenso en las listas del INEM es positivo, pero opina que nadie puede creer que eso es el inicio de la recuperación. “Es un espejismo”, advierte a continuación. Pone como ejemplo los datos turísticos. “El paro, curiosamente, ha bajado más en Asturias, Cantabria y Galicia. La causa es que son las comunidades que más turismo español reciben. Se trata de personas que han dejado de salir fuera como consecuencia de la crisis y por la caída de ingresos y eso nos ha favorecido”, precisa Rivas, profesor titular de estructura económica en la Universidad Autónoma de Madrid.
Un elemento a tener en cuenta que no ha pasado inadvertido para él: las cotizaciones a la Seguridad Social. “Han bajado. Y ese es el indicador más importante de cómo está la economía”, apostilla. Esgrime, en este sentido, un detalle más. “Dejando a un lado el ‘efecto verano’ estamos hablando del peor agosto desde 2002”, señala, al tiempo que alerta de los riesgos de utilizar indicadores económicos de forma “aislada”.
Otro economista que recela del impacto real de las cifras del paro es Ángel de la Fuente, que opina que las perspectivas para Asturias son supuestamente “peores” que la media nacional de aquí a finales del presente ejercicio.
Reconoce que el dato, en sí, “es bueno”. Ya no sólo para Asturias sino para el conjunto del país. “Sugiere que es posible que estemos tocando fondo”, explica. Sin embargo, esto no significa que se puedan lanzar las campanas al vuelo ni hablar de recuperación. “Hay que esperar unos meses para confirmar el final de la recesión”, incide De la Fuente, investigador en el Instituto de Análisis Económico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y miembro del “comité de sabios” de Javier Fernández. No olvida y así lo refleja en su opinión que las cifras del paro son de un mes de verano, que está muy influido por la campaña turística.
No obvia esta realidad el decano del Colegio de Economistas de Asturias. Miguel de la Fuente. Sin embargo, cree que el dato gana relevancia teniendo en cuenta que se produce en un mes habitualmente “adverso”. “Desde el año 2000 no teníamos esas cifras; siempre había destrucción de empleo”, recuerda. El hecho de que el paro haya bajado más en el Principado que en la media del país debe relativizarse”. “Lo interesante –prosigue- es ver la tendencia. Seis meses de bajada continuada constata una dinámica positiva. Sin embargo, no vale tampoco mirar para otro lado a la hora de comparar las últimas cifras con las registradas hace justo un año, donde sí se registra un aumento en el número de parados, concretamente seis mil parados nuevos”.
“Ojalá sea un punto de inflexión y empecemos a crecer”, señala. No pasa por alto el empuje que representan algunas cifras macroeconómicas como el comercio exterior. “El problema –tercia- es el consumo interno”. En su opinión, aún es muy débil y es un elemento “importante” para calibrar si está cerca o no la salida de la crisis. Otra cuestión que preocupa a Miguel de la Fuente es la falta de crédito. No se vislumbra, dice, a corto plazo una mejora. Opina que 2014 será un año de transición y que el crecimiento económico será pequeño y apenas se notará en la economía real. “En 2015 y 2016 esperamos ver la ansiada recuperación”, sentencia el decano del Colegio de Economistas de Asturias.
Si alguien ve signos de confianza y motivos para el optimismo es Juan Velarde. El economista asturiano asegura no estar sorprendido por el avance que, a su parecer, han experimentado los datos económicos. A principios de año, recuerda, vaticinó un “giro” en la situación económica. “Eso –matiza a renglón seguido- no significa que esté todo arreglado”. Tiene en cambio la certeza de que lo peor “ha pasado”. ¿Existe alguna posibilidad de retroceder? “Sólo algún cataclismo internacional puede provocarlo”, en opinión de Velarde.
Defiende las medidas impulsadas desde el gobierno, por muy duras que puedan parecer, y anima a seguir en esta línea para conseguir el objetivo. En el caso particular de Asturias, cree que hay motivos para pensar en positivo. “Este verano –asegura- quedé impresionado por la capacidad de exportación del tejido empresarial asturiano”. Los últimos datos no hacen más que corroborar que hemos “tocado suelo”. “Más allá de cualquier coyuntura, la recuperación es real”, afirma.

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